El uso del Misoprostol se hizo popular en la última década en Estados Unidos para abortos médicos, y muchas mujeres alrededor del mundo lo han utilizado con este fin. Hoy en día es uno de los métodos más frecuentes.
El misoprostol fue inventado y comercializado bajo el nombre comercial Cytotec (a menudo mal escrito Cyotec). Actualmente también están disponibles otras marcas y formulaciones genéricas. En Colombia también se distribuye bajo la marca Cytil.
El aborto con misoprostol es uno de los métodos posibles para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y es efectivo en un 95% de las mujeres cuando es utilizado durante las primeras 9 semanas de gestación o los 63 días posteriores al ultimo periodo menstrual.
Es importante destacar que su uso debe hacerse bajo supervisión médica, para establecer la dosis adecuada y hacer un correcto acompañamiento de los efectos secundarios.
En Colombia una mujer puede interrumpir de forma legal un embarazo bajo tres circunstancias: cuando el embarazo es resultado de una agresión; cuando la continuación del embarazo constituya peligro para la vida o la salud de la mujer; o cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida. Estos dos últimos casos deben estar certificados por un médico.
Si se encuentra en alguna de las tres situaciones descritas anteriormente deberá contar con la información necesaria que le permita tomar una decisión conciente respecto a su embarazo, con el correcto acompañamiento médico, en lugares seguros, con personal calificado, mediante el uso de métodos higiénicos y siguiendo protocolos médicos protegiendo a la madre de cualquier riesgo.
Las mujeres que decidan hacer una IVE podrán usar este medicamento. Aunque no es necesaria una intervención quirúrgica, es muy importante hacerlo bajo supervisión médica en caso de que traiga como resultado un aborto incompleto y sea necesario recurrir a una aspiración y para tratar los efectos secundarios, en el caso que se presenten. Algunos efectos secundarios como cólicos y sangrado son característicos del proceso de aborto en sí mismo. Otras consecuencias pueden ser náusea, vómito, diarrea, mareos, dolor de cabeza, fiebre, escalofrío, erupciones en la piel y dolor pélvico.
El misoprostol produce contracciones musculares, suavizando el cervix y contrayendo el útero, expulsando los contenidos uterinos. La literatura médica reporta pocas contraindicaciones al uso de misoprostol. Las mujeres con alergia a las prostaglandinas no deben utilizarlo. Por otro lado, si se encuentra presente un dispositivo intrauterino (DIU), se debe retirar antes de que se lleve a cabo la interrupción del embarazo con misoprostol.
No olvide que antes de tomar una decisión con respecto al uso de este medicamento debe recibir asesoría médica. En caso de necesitar más información o tener dudas sobre el uso de este medicamento, en Oriéntame estamos dispuesto a dar cualquier asesoría.
